¿Qué es Ser Cubano?
En estas 5 décadas de diáspora el pueblo Cubano ha atravesado por muchos dilemas y conflictos. Uno de esos es el de ¿quien es Cubano? Y ¿cómo se define la Cubanidad? Esta pregunta es difícil pero no imposible de contestar. Un Cubano tiene muchas características propias que lo hacen resaltar entre los demás.
Para ser Cubano no hay que haber nacido en Cuba, pero si hay que sentirse Cubano. Es necesario ser amante de la justicia y de la libertad, defensor de los derechos humanos, amigo de la verdad, enemigo de la mentira y incansable luchador en contra de la opresión. Hay que sentir orgullo de sus antepasados. Hay que comer comidas bien sazonadas, carnes bien adobadas y el cafecito bien dulce. El Cubano no piensa ni en el colesterol, ni en la presión alta a la hora de comerse el plato de arroz congrí, lechón y yuca con el pedacito de flan de postre. Un Cubano en una fiesta no puede permanecer sentado cuando oye tocar esa rumba, guaguanco, son, paso doble, guaracha o conga. Ningún Cubano se queda callado cuando oyen a alguien decir que el cielo de otra parte es él más lindo del mundo pues enseguida le contestan "eso es por que nunca has visto el cielo de Cuba" y nunca se atrevan a hablarle a un Cubano de playas bellas a no ser que vayan a decir que la playa de Varadero no tiene comparación. Nunca pongan en duda la determinación de un Cubano, acuérdense que el Cubano es aquel que un día dejó atrás su vida entera y su tierra amada. Y se establecieron en todas partes del mundo y a pesar del idioma ajeno criaron nuevas generaciones de Cubanos que crecieron hombres y mujeres de provecho, firmes en sus raíces aunque huérfanos de tierra, ellos se encuentran dispuestos a luchar por la patria esclavizada. El Cubano no conoce la derrota y mucho menos el olvido. Un Cubano es aquel que venera a la caridad del cobre, su cachita querida. El Cubano es aquel que no puede estar lejos de su familia el 24 de diciembre. El Cubano es aquel que tiene la sangre caliente.
El Cubano sabe bien de donde viene y hacia donde va. El Cubano siente orgullo de ser descendiente del Mambí y conoce bien la historia de aquellas valientes batallas ganadas más con vergüenza y honor que con armas. El Cubano sabe que Cuba otra vez va a ser libre. Un Cubano por muy leído y escrito que sea nunca deja de ser de pueblo. El Cubano no cree ni en blanco ni negro, conoce solo una raza que es Cubana.
Siempre se puede distinguir a un Cubano porque no trata de esconder lo que es. El Cubano habla en alta voz y con muchos manoteos y muecas. Cuando el Cubano habla, usa palabras que la Real Academia Española ni se imagina que existen y se asombra si los
demás no lo
entienden. El Cubano siente una profunda pasión por sus labores. No importa lo que este haciendo, el Cubano siempre sabe como ser el mejor. Si es dulcero es el que hace los dulces que más dulce son, si es santero tiene los mejores santos y espíritus de su parte, si es viandero tiene las viandas mas frescas
de toda la ciudad, a la hora de protestar sus manifestaciones son las más numerosas con las voces más fuertes y las banderas más anchas, si es atleta es el que más éxito tiene en su deporte, si es poeta sus poesías son las más profundas y bellas, si es clérigo es él mas dedicado y espiritual, si es músico su música es la mas sabrosa. Fíjense si al Cubano le gusta sobresalir en cualquiera que sea su profesión, que hasta cuando de ser dictador se trata el Cubano es él más siniestro y el que mas años dura.
No queda duda que el Cubano es un ser admirable. La cultura Cubana es tan rica y alegre que nunca morirá. Es única en el mundo. Ha podido sobrevivir 50 años de exilio y sigue tan viva como siempre. No hay duda que Cuba es parte de todo Cubano y donde se encuentra el Cubano ahí también se encuentra Cuba y es que tanto fue el amor del Cubano por su patria que al salir al exilio no pudo dejar la atrás y cada Cubano se llevó con el un pedacito de la esencia de Cuba en su alma. Cuba se manifiesta en las lágrimas nostálgicas y los recuerdos felices del Cubano. Basta con oír a un Cubano mentar su isla querida para darse cuenta que en ese momento su voz no le sale de su garganta sino de su corazón. Cuándo gritan ¡Viva Cuba Libre! tal parece que su pecho fuese a reventar.
Estoy completamente segura que cuando Dios creó al pueblo Cubano seguramente se rompió el molde. En fin es que ser Cubano es como ser un árbol que fue cruelmente arrancado de su tierra pero nunca ha parado de dar frutos y lucha por algún día poder nuevamente enterrar su raíz en la tierra que lo vio nacer.
Por: Teresita M. Núñez-Diaz, 21 años